DAVID GRAEBER: ¿Eres anarquista? ¡La respuesta podría sorprenderte! (2000)

«Lo más probable es que ya hayas escuchado algo sobre quiénes son los anarquistas y sobre aquello en lo que se supone que creen. Lo más probable es que todo lo que hayas escuchado sean sandeces». Así comienza este texto, breve y lúcido, que saca a la Anarquía y a las personas anarquistas de la esfera de la condenación -consecuencia de la ignorancia y el interés mezquino- y las confronta con ciertos comportamientos y valores que todas expresamos, cada día, en nuestras relaciones sociales: comportamientos y valores que son anarquistas, pero que no identificamos como tales porque nos han contado mal la historia. Si nunca te has preguntado si eres anarquista, entra y hazte el “test” de Graeber. Descubre, de una forma clara y sencilla, que el anarquismo está más presente de lo que pensamos en nuestras vidas y que no es, ni mucho menos, algo tan malo ni tan peligroso como quizá te contaron.

BOB BLACK: El anarquismo y otros impedimentos a la anarquía (1985)

En esta reflexión, el abogado y ensayista estadounidense se plantea por qué hoy no estamos más cerca de la anarquía de lo que lo estuvieron Godwin, Proudhon, Kropotkin o Goldman en su tiempo. Si bien los obstáculos generales para su implementación son muy complejos, difíciles de concretar en un artículo, el autor se detiene en aquellos que dependen exclusivamente de nosotras, las propias promotoras de la anarquía; aquellos por los que deberíamos comenzar y que sería posible evitar: “posible, pero no probable”, matiza. El principal obstáculo de esta naturaleza para Black son las propias anarquistas, “en vista de cómo manejan el anarquismo”. Alegando que la gran mayoría de anarquistas somos incapaces de vivir de forma autónoma y cooperativa y que si se nos diera a escoger entre el anarquismo y la anarquía escogeríamos el primero, concluye de la siguiente manera: “Necesitamos anarquistas libres de la carga que supone el anarquismo. Entonces, y sólo entonces, podemos empezar plantearnos en serio el fomento de la anarquía”. Échale un ojo al artículo completo si tienes curiosidad por saber los argumentos en los que se basa el autor para apoyar tales afirmaciones. Una crítica dura, pero digna de consideración.

EDUARDO GALEANO: Educando con el ejemplo (1998)

El texto es un fragmento del libro “Patas arriba. La escuela del mundo al revés”, del conocido periodista y escritor uruguayo. A Galeano le gustaba observar los hechos al revés, dándoles la vuelta, para contemplarlos desde diferentes perspectivas. Lamentablemente, hoy en día, quienes gobiernan el mundo nos enseñan que la única perspectiva válida es la suya; que no hay sitio par ninguna otra. Lamentablemente, la realidad es que en este mundo que ellas dirigen, todo está patas arriba y todo funciona al revés. Los modelos del éxito, que indican el camino a seguir para triunfar, muestran que la sociedad premia la falta de escrúpulos y el crimen. Ese es el ejemplo que predican. Sin embargo, se atreven a juzgar y castigar a quienes, desde abajo, sólo tratan de imitarlas. Como, además, en esta escuela del mundo al revés «son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación”, aprendemos muy bien a asumir toda esta locura sin fundamento como algo “normal” e inevitable, quedando nuestra libertad casi reducida a la posibilidad de «morirnos de miedo, hambre o aburrimiento». No obstante, recuerda Galeano, toda escuela siempre encuentra su contraescuela.

FERNANDO TARRIDA DEL MÁRMOL: Cuestiones de táctica o La anarquía sin adjetivos (1890)

En esta carta dirigida a los anarquistas franceses, publicada en LA RÉVOLTE, Tarrida del Mármol compara la táctica empleada por franceses y españoles para el avance del anarquismo. Trabajando por las mismas ideas, ambos tienen resultados muy diferentes. En el texto, Tarrida sugiere que no nos perdamos en la búsqueda del ideal de organización anarquista, en la propuesta del modelo perfecto, porque nunca va a haber un modelo válido para todo el mundo. Cada cual se hace el suyo propio; por tanto, la defensa a ultranza de uno u otro no iba a dejar de ser una imposición contraria a la idea misma. Señala que el anarquismo se quedará en palabras mientras nos pasemos la vida disertando sobre el ideal y nos olvidemos de las personas que viven oprimidas, que no entienden de política ni de filosofía, sino de sus problemas diarios. Sugiere, pues, que dejemos de mirarnos el ombligo y miremos al mundo. La anarquía no es una utopía, ni una idea, ni una imposición, es la práctica coordinada del apoyo mutuo para cubrir las necesidades del mundo real, sin perder el objetivo, pero sin dejar de adaptarlo a las circunstancias por miedo a mancillar la pureza del concepto.

ERICH FROMM: Ética humanista frente a ética autoritaria (1946)

Antes de abordar la ética humanista y la ética autoritaria, Fromm establece una diferencia entre la «autoridad racional» (compatible con la ética humanista) y la «autoridad irracional» (en la que se basa la ética autoritaria) para aclarar que, según su opinión, no toda la autoridad es negativa o ha de desembocar en autoritarismo. Partiendo de dichas premisas y reflexionando sobre la forma de elaborar unas normas objetivas por las que bien podría guiarse el comportamiento humano, el psicoanalista alemán indica que estas deberían basarse en los principios que rigen la ética humanista. La realidad actual, no obstante, muestra lo contrario. Los criterios que definen la virtud y el pecado hoy en día se basan en gran parte en los principios de la ética autoritaria, que se ha impuesto en el mundo de una forma aplastante, dificultando la plena realización del ser humano e incluso su capacidad para discernir lo que es bueno o malo según su propio criterio. El sistema imperante —al que se debería someter a un análisis crítico— disfraza como «bueno para todos» aquello que, en realidad, beneficia principalmente a la autoridad.

RALPH BORSODI: Huida de la ciudad (1933)

Este texto corresponde al primer capítulo del libro: «Flight from the City, An Experiment in Creative Living on the Land» (Huída de la Ciudad, Un Experimento de Vida Creativa en el Campo), publicado por Borsodi en 1933. Describe una aventura fascinante que sugiere la transición de la producción industrial a la producción doméstica para resolver los problemas de dependencia, explotación, desempleo y alienación que priman en las grandes urbes norteamericanas de principios del siglo pasado. En plena crisis del 29, Borsodi hace una reflexión y decide abandonar Nueva York para empezar una nueva vida en el campo. Con ninguna experiencia y sin ánimo de emprender ninguna actividad productiva más allá de la mera subsistencia, su vida mejora enormemente en un corto periodo de tiempo. A partir de estos resultados, se plantea cómo se vería afectada la sociedad si mucha gente decidiese seguir su ejemplo. Una lectura interesante y sorprendente.

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